El pueblo de Santa Margalida se remonta al siglo XIII-XV. Su nombre debe su origen a la advocación de Santa Margarita, la cual fue dedicada la iglesia edificada en la alquería de Hiachat o Yach. Sin embargo, la denominación popular y la más corriente del pueblo de Santa Margalida es «la Vila», término que utilizan normalmente tanto sus habitantes como los de los pueblos vecinos.

Uno de los espacios más carismáticos del pueblo es la explanada de la Iglesia Parroquial. Allí se configura uno de los espacios más atractivos del pueblo, ya que se pueden observar las amplias llanuras de cultivo que rodean el municipio.

El pueblo de Santa Margalida es famoso en Mallorca por la celebración de la procesión de la Beata. Esta procesión se celebra el primer domingo de septiembre. Empieza por la mañana con los demonios recorriendo las calles del pueblo para despertar a los vecinos con el sonido de los cascabeles que llevan en su vestimenta.

Entrada la noche comienza la Procesión presidida por la Beata, que recorre las calles acompañada de campesinos, bandas de música y carrozas que representan distintos pasajes de la vida de la santa. Pero lo que sin duda más te sorprenderá, es ver a los demonios tratando de arrebatar los jarrones que portan los payeses para romperlos contra el suelo, a los pies de la Beata, mientras danzan a su alrededor. Esta singular procesión se cierra con el último chasquido de los jarrones que los demonios rompen en la Plaza de la Iglesia.

Aparte de la visita a la Iglesia, en Santa Margalida se pueden encontrar muchos otros elementos para visitar. Santa Margalida es un claro ejemplo de pueblo de interior, el cual destacan sus casas señoriales, como la Casa den Verga Joven o la casa de la rectoría; la Plaza de la Villa o el Ayuntamiento.